La moda es una industria, los periodistas defienden los intereses de una empresa, y las blogueras están por estar. Se dejan llevar por la corriente, asumiendo cualquier información que reciben sin apenas filtrarla, y lo que es peor: compartiéndola. Esto es lo que pienso cuando hace unas semanas el noventa por ciento de las blogueras proclamaban que Coachella es el mejor festival de música, que les han invitado pero no han podido ir, que los looks de las celebrities son excepcionales, y otras tantas sandeces.
Tu, querida bloguera, que no tienes compromiso con marcas ni celebrities, que un blog se caracteriza por ser una opinión libre al margen de los intereses empresariales, ¿por qué te dejas arrastrar por la corriente? No sé qué grupos actúan en Coachella ni me interesa, pero distinguir este festival especialmente por su contenido en moda me parece ilógico. El comprensible interés de las revistas de sacar a Diane Kruger con un bolso de Dolce & Gabbana al hombro tiene que ver con que Dolce & Gabbana invierte mensualmente miles de euros, dólares, libras esterlinas, rupias, o lo que Dios quiera que sea, en la Vogue de turno. Y tu, bloguera sin tamiz, eres tan susceptible a la manipulación que acabas creyendo que Diane Kruger ha tenido una idea fabulosa.
Los soberbios looks de Coachella, no van más allá de los que en unas semanas encontraremos en la Pradera de San Isidro: camisetas de algodón, vaqueros, gafas de sol, y una chaqueta a la cintura. ¿Qué otra cosa puedes llevar a un concierto? Coachella no es el origen de ninguna tendencia, ni las celebrities son las que más inventiva tienen en cuanto a moda se refiere. Es un photocall al aire libre para que las revistas cumplan sus compromisos editoriales con la marca de turno. Y tu, bloguera, en lugar de razonar por ti misma y analizar los mundanos estilismos en lugar de desmitificar el festival, no haces otra cosa que repetir lo que te han adoctrinado y compartirlo con tus desafortunados seguidores. ¿Dónde quedó el ojo crítico? ¿De qué sirven los blogs si quienes los escriben no tienen un criterio personal?
Si para algo ha servido torturarme con fotos de Coachella ha sido para descubrir que Agyness Deyn ya no tiene el pelo corto.










