viernes, 28 de noviembre de 2014

KATE MOSS, EL PRECIO DE LA PUBLICIDAD, Y LAS REVISTAS DE MODA

La edición británica de Vogue de Diciembre entra a formar parte a la colección de portadas coñazo de Mario Testino. 
Mis seguidores ya conocen la personal cruzada que tengo con las revistas de moda, esas publicaciones que toman a su lectora por tonta dándole gato por liebre. Por mucho que me apasione el periodismo, estas revistas de moda no son más que catálogos que responden a intereses comerciales. Es decir, la visión que Vogue (por poner un ejemplo) pueda aportar a un cierto tema no es proporcional a su trascendencia si no a la inversión que esa firma o empresa ha hecho en páginas de publicidad

Los estilistas son capaces de cascarte un jamón Navidul entre unas botas de Givenchy y un bolso de Dior, siempre que Navidul invierta en publicidad dentro de esa publicación o del grupo editorial al que pertenezca. Existe una ley no escrita que de cierto modo garantiza a los clientes que sus productos serán recomendados por la cabecera, y teniendo en cuenta que el espacio físico de una revista es limitado, se anula el espacio para que el periodista investigue de forma independiente y ajena a sus anunciantes.

Todo esto quiere decir que la información que nos llega, por mucho que esté tratada por expertos, es irreal e incompleta. Irreal porque el protagonismo es para mimar a sus clientes, e incompleta porque no se dedica espacio a quien no pasa por el aro.

A continuación comparto con vosotros una tabla con los precios estimados de las publicaciones de moda en España en 2013, elaborada con las fuentes de OJD (Oficina de la Justificación de la Difusión) y el libro de Paloma Díaz Soloaga de Comunicación y Gestión de Marcas de Moda.



¿Qué es de Lottie? Si Chabelita tiene un reality, ¿por qué no puede hacer la hermanísima una portada?

martes, 9 de septiembre de 2014

¿POR QUÉ INDITEX INVIERTE EN LA SEMANA DE LA MODA DE MADRID?

Olvidaos de Amancio Ortega, Pablo Isla es el actual director del grupo Inditex. 

Hace alrededor de dos años la noticia del gigante de Arteixo nos dejaba fríos. ¿Qué intereses se ocultan tras el mecenazgo de Inditex? Las intenciones del grupo textil eran un misterio para la gran mayoría, sobre todo teniendo en cuenta que años atrás estos mismos habían sido vetados en la semana de la moda de Madrid debido a sus polémicos plagios.

A mis oídos llegaban rumores de todo tipo, a cada cual más inverosímil. Unos decían que Inditex iba a presentar su colección en el irrelevante marco de la Mercedes Benz Fashion Week madrileña, otros me aseguraban que Inditex inyectaría a pequeñas empresas de moda del antiguo Cibeles e incluso las anexionaría con los favores de su infraestructura, algunas voces afirmaban que nuestros diseñadores patrios diseñarían colecciones cápsula para las marcas de Inditex, ¡cómo si a alguien le interesara la moda española más allá de Balenciaga!


Los caminos del señor son inescrutables, pero parece que ya empiezo a atisbar por dónde van los tiros. Hace unos meses Pull & Bear, una de las empresas contenidas en Inditex, uniformaba a los recogepelotas del Mutua Madrid Open, un hecho históricamente reservado a Hugo Boss en Madrid, a Ralph Lauren en el US Open, a Fred Perry en Wimbledon, o Lacoste en el Roland Garros. ¿Soy el único que encuentra una diferencia entre estas marcas deportivas de lujo y Pull & Bear?

La respuesta a esta estrategia son tres siglas: RSC, Responsabilidad Social Corporativa. Según el Monitor Empresarial de Reputación Corporativa de 2014, Inditex, Mercadona, y Banco Santander, son las empresas que mejor reputación tienen en España. ¿Cómo puede ser posible entre las polémicas denuncias de plagio, la competencia desleal, o las sospechosas condiciones de producción en el tercer mundo? Está difícil, pero Inditex consigue con sus programas de mecenazgo y patrocinio, una forma de mostrar que la empresa no sólo está interesada en hacer números, sino que también tiene su corazoncito. En resumen, una forma de comprar el prestigio que por otro lado pierden.

viernes, 1 de agosto de 2014

ARRITIMA, EPILEPSIA Y STEVEN MEISEL

Isabeli Fontana y Timo Nuñez en la portada de Vogue Italia Agosto 2014 obra de Steven Meisel.
Como yo no soy ni guapo ni listo, qué consuelo me queda que ser gracioso. El humor es un arma subestimada en mi opinión, necesaria para afrontar los problemas y muy útil para alcanzar objetivos. ¿A quién no le gusta que le hagan reír?

Entre la vanidad, el cinismo, y el fingido complejo de superioridad de la moda, es el humor un recurso desconocido para muchos. Dentro de la monótona masa gris destacan diseñadores como Jean Paul Gaultier o Alber Elbaz, capaces de reírse hasta de su sombra, o fotógrafos como en este caso Steven Meisel.


Españoladas aparte, el primer video es la versión virtual de la portada de Vogue Italia para este mes de Agosto. Isabeli Fontana tocando las castañuelas como una robota ortopédica, enjoyada como María Félix (que por si hay dudas era mexicana, no española), y con atrezzo humano de fondo, Timo Nüñez reducido a hombre objeto. ¡ARTE!


Seguro que muchos recordaréis este segundo video, la campaña de Lanvin para otoño-invierno 2011/2012, con Raquel Zimmermann y Karen Elson bailando lo más desincronizadas posible a ritmo de Pitbull. La simetría del decorado, los movimientos sincopados y repetitivos, y el sentido del ritmo de una tortuga tetraplégica hacen de este comercial una de las mejores obras de Steven Meisel.


Por último una colección que recuerdo especialmente con cariño por haber vivido su boom platanero y chachachá en Nueva York, primavera-verano 2011 de Prada. Era la primera vez que aparecían las gafas Minimal Baroque, que hoy en día son parte de su colección permanente, y los zapatos con plataforma de esparto que han sufrido el mismo destino. Steven Meisel se encargó de fotografiar la campaña y dirigir un video que definiría como epiléptico, con Maria Carla Boscono y Arizona Muse haciéndole el amor a sus bolsos y estolas multicolores en un baile que no se si es tribal o fruto de un exorcismo en directo.

jueves, 31 de julio de 2014

BELLEZA: HETEROCROMÍA

Los estándares de belleza, sobre todo los femeninos, se han visto drásticamente cambiados a lo largo de la historia. De la Venus de Milo a Kate Moss, las mujeres se han sometido a diferentes cánones no para gustarse a sí mismas ni para gustar a los hombres, si no para sentirse integradas en el artificialmente creado sistema al que pertenecen.

La simetría, las proporciones, el número áureo, o la serie de Fibonacci, son pautas clásicas que determinan la belleza en un sentido general, pero una vez leí que no nos enamoramos de la perfección, si no de las imperfecciones. Al igual que en la oscuridad brillan más las estrellas, es en el defecto donde encontramos la belleza.

La heterocromía es una anomalía, genética o adquirida,  por defecto o por exceso de melanina, el pigmento que da color a nuestra piel y al resto de células, dando como resultado un ojo de cada color. Esta rareza puede ser total o parcial, central o radial, pero en cualquier caso esta llamativa y rara malformación supone una de las más fascinantes y singulares excentricidades de la belleza humana.

La belleza está en los ojos que la miran, en los labios que la besan, y en el alma que la siente que la vive.
Las actrices Kate Bosworth y Mila Kunis, quizás los ejemplos más populares de heterocromía.