Aquí una foto de mi uniforme, el cual ha sido vomitado por un niño precioso de 18 meses que se ha puesto nervioso. El último paciente que tenía antes de hacer una ponencia sobre "complicaciones en el puerperio" ha decidido vomitarme de arriba a abajo el biberón que acababa de tomar, así que el primer seminario que he dado en mi vida ha sido perfumado por un penetrante eau de vomit nº 5. Con eso y con todo me ha salido de maravilla. Mañana la repito en otro lado y a otra gente (y con otro uniforme). 
Esto que veis aquí es lo que da título a la entrada, un insulto a la inteligencia. Lo encontré esta semana navegando por internet, y es que me ha resultado incluso abusivo. Una bolsa de basura para usarlo como bolso, que horror no? AHHHH, que es Louis Vuitton, entonces que ideal! Seguro que es tendencia si se lo pone alguna mamarracha como Rihanna. Me horroriza pensar que este tipo de creaciones (por llamarlo de alguna manera) puedan llegar a ser objetos de colección para fashionistas obsesionados locos por el culto al logo. ¿Hemos perdido el norte? No quiero ni imaginarme cuánto cuesta la broma de la bolsa de basura, pero se me ponen los pelos de punta de pensarlo. No es simplemente que yo no la compraría, es que incluso prohibiría vender gilipolleces así. Que sí, que puede ser muy creativo, pero lo que venden los hippies en la calle también, nos ha jodido... Lo único que se me ocurre hacer con esta bolsa-bolso es atársela a Marc Jacobs (presunto autor del crimen) alrededor del cuello, y apretarsela hasta que se quedara dulcemente dormido.
Una mala noticia para todos. Hoy se anunciaba la muerte de Alexander McQueen, se sospecha que fue un suicidio. Yo también me suicidaría si Lady Gaga se pusiera mi trabajo. Independientemente de las causas, es un muerto más, pero una significativa pérdida para las artes. Mañana voy de luto en su honor (y porque me queda muy bien el negro).