El sábado aproveché mi tiempo libre visitando la exposición hiperfugaz de JustMad, en la Casa del Reloj. Hiperfugaz porque sólo estaba de Jueves a Domingo. Exposición de arte "emergente", como leí por algún lado. Puede que yo no tuviera los conocimientos suficientes para apreciar el "arte emergente", o que realmente había cosas sin sentido. Había de todo, cosas que me gustaban y cosas que no sabía por dónde mirar. Tanto moderneo tanto moderneo, un marco sin nada dentro, y unas barandillas con pintura derretida por encima. Para mí eso no tiene mérito, lo siento. Había cosas interesantes, gilipolleces, piezas de arte, y gilipolleces que sobrepasan los 2mil euros y ya pasaban a considerarse piezas de arte. Porque eso sí, otra cosa no, pero interioristas había por un tubo. "Te voy a decorar la casa con una hiena disecada que tiene las muelas de oro" "Qué pesadilla!" "Pero que cuesta 4mil euros" "Aaaaahhh, entonces me quedo con la hiena rumana y la pongo en el salón colgando de la lámpara de 3mil euros de diseño que simboliza la soledad, que no es más que un cable colgando"... Ante todo, hay que alimentar el espíritu crítico, y admirar aquello que realmente despierte tu admiración, no aquello sobre lo que alguien alguna vez dijo que estaba de moda, o que era "lo más".


¿Quién tiene que ir mañana cuando salga del hospital? Haré un poder...
