Los amantes de Magritte, con la cabeza cubierta por una sábana, que les impide sentir la unión verdadera de piel con piel, la excitación, un amor frío y calculado, y sobre todo con límites. Los espectadores ignoran su verdadera identidad, al igual que ellos mismos, que se conocen y se desconocen al mismo tiempo, ya que lo único que ven es "la manta" que les cubre el rostro. Porque la imagen que tiene un amante del otro no es real, es la imagen de nuestro deseo, éste amor es la proyección sobre un lienzo en blanco de nuestros propios fantasmas, sin querer ver lo que realmente se esconde bajo la manta. Pueden mostrar un precioso vestido rojo recién estrenado, o un traje con corbata con la sensación de convencional, pero no ven la singularidad del individuo bajo la sábana. Uno ve en el otro su "yo deseado". Y ni falta que hacen que se quiten la manta, pueden besarse sin verse la cara, y pueden incluso follar a ciegas, puede que porque el deseo haya pasado de ser carnal a ser espiritual, o puede que sea porque se les cae la cara de vergüenza por mirarse a los ojos.¿Están tapándose la cara porque ya no les queda dignidad? ¿Se esconden el uno del otro, o se esconden de los espectadores? El amor es la construcción en nuestra mente a base de lo vivido, lo no vivido y lo imaginado, por eso no podemos realmente ver a quien amamos, ¿habría mucha diferencia si quitáramos la manta? ¿Conocemos a quién amamos?Una relación clandestina. Un universo paralelo detrás de la sábana. El amor a lo prohibido, y la falta de respeto por lo sagrado. Una devoción tormentosa y furtiva. Puede que sus labios nunca lleguen a rozarse si no dan la cara, no al público, si no el uno al otro.
¿Vendamos nuestro rostro para no ser reconocidos? ¿O vendamos nuestro corazón? ¿Borramos todo lo olvidado y simplemente amamos, no importa que se esconda bajo la manta? ¿Nos abandonamos a nuestros instintos sin hacer diferencias?
¿Los rostros están tapados porque no se sabe quiénes son, o porque podríamos ser cualquiera?
¿Es simplemente una muestra del puro egoísmo? ¿Del miedo a compartir? ¿Es el miedo a conocer la verdad? ¿Es la combinación de pasión e incertidumbre?
Puede que lo único que quisiera decir Magritte es que por muy cerca que estemos de una persona, nunca llegaremos a comprenderles, incluso compartiendo algo tan íntimo como es un beso.