Si te han dejado, estás off the record, te sientes lost in translation, o simplemente no sabes qué hacer con tu vida, la húngara Eniko Mihalik (fácilmente reconocible por protagonizar la portada de Harper's Bazaar de este mes en España) te aconseja.
Vende las joyas que heredaste de tu abuela, y sal del tu vacío existencial empezando por salir del país. Pilla el primer vuelo a Buenos Aires (en clase bussiness la depresión se cura antes). Aunque la opinión general es que la mejor forma de resolver un problema es enfrentarse a él, yo difiero y propongo cambiarse de nacionalidad, nombre, y si hace falta, de sexo. No hace falta que cojas billete de vuelta.
Llévate lo imprescindible: epilady, tarjeta de crédito, pestañas postizas, un par de conjuntos de La Perla, y 15 pares de tacones. Si quieres puedes llevarte la bata de guatiné para que te sientas como en casa. Del resto puedes prescindir.
Una vez en Buenos Aires deja tu equipaje, tunéate, y sal a ese bar de mala muerte que está justo debajo del hotel. Por si acaso tienes que volver arrastrándote con los codos. Si fumas mientras te estás maqueando en el tocador con los rulos puestos, tienes un punto extra de glamour.
Invita a los desconocidos de la barra a una ronda con tus exóticos euros y tu sexy acento español, y empieza a bailar tango como si no hubiera mañana. Probablemente lo haya, pero será un día de resaca que caerá en el olvido. Suéltate la melena, no hay nada más salvaje que una pobre niña rica huyendo de su absurda vida.
Cuando no sepas con qué quedarte, quédate con todo. Ya habrá un mañana para lamentarse, pero hoy diviértete.

