¡Qué me gusta a mí una lentejuela! Aunque no haga falta decirlo por su carácter clásico, el dorado es uno de los colores claves para este otoño/invierno. Ya sea en joyas, bolsos, lentejuelas, purpurina, o papel de regalo. El color dorado une a jóvenes y a mayores, a oficinistas y a party animals, a pijas y macarras. La que nunca haya llevado dorado que tire la primera piedra, o mejor dicho, ¡que haga su primera compra!
El color del sol, la riqueza y el poder. ¡Si incluso Marlboro Light ahora se llama Marlboro Gold! Este excelente color revitaliza y equilibra la mente y el espíritu, y lo que es más importante, ¡el color del champagne, la bebida más glamourosa!
Este color queda radiante en mujeres con la piel bronceada y el pelo claro. Si no te favorece, siempre podrás recrearte en el envoltorio del Ferrero Rocher (mi bombón favorito...)
Sólo hay una ocasión (aparte de en Eurovisión) donde el color dorado está prohibido y es en Nochevieja. Déjaselo a las profesionales, las burbujitas Freixenet o en su defecto a las Supremas de Móstoles.
