Para Nochevieja he escogido un vestido de María Escoté, diseñadora por la que tengo devoción absoluta. Esta colección en particular, Honolulu Dark, recibió muchas críticas que juzgaban a la Escoté como una diseñadora gótica y oscura. A mi, en cambio, me conquistó con sus transparencias, sus tirantes de spaghetti, y el abuso del negro.
Una combinación perfecta para la noche más glamourosa del año: sexy, femenina, y misteriosa.
